
Los átomos estables de oxígeno, poseen ocho electrones, pero se convierten en inestables cuando pierden un electrón. Entonces aparecen los Radicales Libres, átomos de oxígeno que poseen sólo 7 electrones. Para que funcione, al faltarle un electrón, lo toma prestado de la membrana celular y produce así otro radical libre más dando lugar a una reacción en cadena que en las células conlleva un malfuncionamiento.
Y la única forma de terminar con ésas reacciones en cadena es con la acción de los antioxidantes, los cuales neutralizan los átomos de oxigeno.
Los radicales libres son moléculas altamente reactivas y como consecuencia generan una desorganización en las membranas celulares de nuestro organismo. Dicho desorden resulta fatal para el funcionamiento celular.
En general los RL son producidos en la mayoría de las células corporales a través del propio metabolismo celular y también por la acción de agentes tóxicos.
Existen dos tipos de radicales libres:
-Los internos:
• el ejercicio muy intenso,
• el estrés
• los propios del metabolismo.
-Los externos:
• una mala alimentación
• el consumo de tabaco,
• el consumo de alcohol,
• los medicamentos,
• la contaminación,
• el exceso de exposición solar.
Cuando aparecen los radicales libres, el organismo los neutraliza para evitar que lesionen los tejidos, pero el problema propiamente dicho, aparece cuando la concentración de estos es grande, mayor que nuestro número y calidad de antioxidantes.
Si se encuentran en el organismo en cantidades adecuadas aportan beneficios, como:
• la lucha contra bacterias y virus,
• regulación de estructuras y funciones
• control del tono muscular
Las consecuencias del exceso de radicales libres en el organismo, afectan directamente nuestro estado de salud de la siguiente forma:
A. Envejecimiento: producido por la acumulación a lo largo de los años de radicales libres, consecuencia de esto las membranas de las células epiteliales se modifican, y así se ve dificultada la nutrición de la piel, por otro lado también se ven dañadas las células de colágeno y elastina, entonces la piel pierde firmeza y elasticidad.
B. Alteraciones del sistema cardiovascular: se ve favorecida la aparición de la arterioesclerosis al endurecerse las paredes arteriales.
El endotelio es el responsable de mantener el equilibrio entre los procesos de trombosis-fibrosis y vaso dilatación-constricción. La oxidación por el exceso de radicales libres afecta a la pared endotelial, no pudiendo realizar sus funciones correctamente. La captación de LDL se ve afectada también y por esta razón las LDL quedan en el torrente sanguíneo.
C. Problemas en el sistema nervioso: el impulso nervioso se ve disminuido, al igual que los reflejos, la memoria y el aprendizaje, si disminuye la irrigación sanguínea a nivel del sistema nervioso se puede llegar a padecer demencia senil.
Tipos de Antioxidantes: endógenos y exógenos
- Los endógenos son las enzimas (proteínas) con capacidad antioxidante que no se consumen al reaccionar con los radicales libres y son dependientes de cofactores como:
• el cobre,
• el hierro,
• el zinc,
• el magnesio
• y selenio
- Los exógenos provienen de la dieta y se consumen al reaccionar con los radicales libres, es decir que deben ser reemplazados.
Se dividen según el lugar donde actúan:
-A nivel de la membrana lipídica son:
• la vitamina E
• los carotenos
• los poli-fenoles y flavonoides
• el ubiquinol 10 (reducido por la Q10)
-Que actúan en medio acuoso:
• El ácido ascórbico (conocido generalmente como Vitamina C)
-Los que tienen relación con metales pesados:
• ferritina
• transferrina
• lactoferrina
• ceruloplasmina
Para concluir es importante conocer cuales son los productos naturales relacionados con la acción antioxidante y por consiguiente protectores de las membranas celulares de nuestro cuerpo.
• El aceite de zanahoria (alto en vitamina A)
• La levadura de selenio
• El extracto de pie de león (alto en flavonoides)
• El polvo de acacia (alto en flavonoides)
• La rosa canina (alto en vitamina A y C y flavonoides)
• El germen de trigo (alto en vitamina E)
• La coenzima Q10
• La Vitamina E
• La Vitamina C
• El Zinc
• El Manganeso
• Los Beta carotenos
• El Selenio
Ante la presencia de radicales libres, el organismo debe neutralizarlos y defenderse, para así evitar la lesión de los tejidos, pero el problema propiamente dicho, aparece cuando la concentración de estos radicales libres es muy elevada.