
Esta es la barbaridad que ha dicho la Ministra de Sanidad del Reino Unido a los médicos de ese país. Según ella, el llamarles gordos, será un acicate para que dejen de serlo, ya que el término obeso no es lo bastante duro.
Si esta afirmación viniera de una Ministra abogada, economista o ingeniera, podría hasta disculparse, pero que su autora sea una Enfermera, clama al cielo.
El Reino Unido, que un día encabezo el socialismo sanitario y que gracias a ello (y a que casi hunde las finazas del país) trajo como consecuencia uno de los peores sistemas de salud (donde tienen que contratar diariamente médicos por SMS en toda Europa, porque no hay quien quiera hacerse medico allí), ha logrado al final, tener una Ministra Conservadora (los mismos que curiosamente establecieron el socialismo sanitario después de la II guerra mundial) en la cartera de Sanidad, que por lo que se ve quiere dejar mal a toda una profesión.
Es mujer pero podría ser un hombre. Da igual, lo que ha dicho es una salvajada. Primero porque el término medico es Obesidad no gordura. Segundo porque la palabra gordo puede ser despectiva. Y tercero porque según esta Ministra, a los enfermos con Esquizofrenia o cualquier enfermedad mental, tendremos, siguiendo su recomendación, que llamarles “locos”. A los enfermos de SIDA, les llamaremos despectivamente “sidosos”. A los afectados por Enfermedades de Infección Sexual, les llamaremos “… gonorreico ven aquí…”
Es decir, esta lumbrera de la política para frenar el hecho de la gran cantidad de personas obesas que hay en el Reino Unido, dice que lo que hay que hacer es insultarles para ver si se ponen a dieta. No comprendo porque le llaman “Gobierno de su graciosa majestad”…que como la mayoría de Gobiernos y de políticos, siempre están lejos del pueblo, de los ciudadanos y de resolver sus problemas. Pero es que en este caso debería llamarse el “Gobierno gracioso de su majestad”
En una palabra asombra la falta de conocimientos de esta lumbrera política, que no sabe que la gente no quiere ser obesa, que la obesidad o la gordura (como ella despectivamente reclama que se diga) es una Enfermedad como otra cualquiera. Que conlleva no solo como dicen algunos “iluminados de la dietética” malos hábitos alimenticios y sedentarismo, sino todo un cortejo disfuncional de alteraciones psicológica-conductal y social.
Todo ello lleva a la obesidad. Nadie excepto los jugadores de Sumo, es “gordo” porque quiere.
El problema es que las autoridades sanitarias, no se preocupan en buscar soluciones y de apoyar con tratamientos, incentivando el ejercicio, proporcionando apoyo psicológico, controlando médicamente muy de cerca a los pacientes y no tirándoles en la mesa de la consulta. Un papel con una dieta fotocopiada de calorías, obsoleta, como todo remedio.
Y porque no, apoyando o exigiendo mayor esfuerzo en investigación a las Universidades y Laboratorios, para encontrar soluciones fármaco genéticas contra la epidemia de obesidad que hay en el mundo.
Porque no solamente el occidental y desarrollado esta inmerso en esta epidemia. Y si no que se lo pregunten a los países asiáticos. Llama poderosamente que en el arsenal terapéutico medico, no haya prácticamente medicamentos antiobesidad y si miles para la tensión arterial, el colesterol, la acidez de estomago o el reuma.
Es una cuestión de profesionalidad, de toma de decisiones a medio y largo plazo, pero mientras los Ministerios de Sanidad estén dirigidos por políticos, ya sabemos, la solución, insultar al paciente. Y claro, el que tiene que insultar al paciente es el medico…pues no faltaba mas, para eso les paga el Servicio Nacional de Salud.