
Llevar a cabo una correcta encuesta dietética, es científicamente imposible. Por eso todos los intentos al respecto fracasan. Eso es sabido desde hace muchos años y en lugar de buscar fórmulas para que puedan llevarse a cabo encuestas fiables, los “investigadores” siguen “investigando”, castillos en el aire.
Ahora le toca el turno a un grupo internacional en el que figuran médicos españoles. Se trata de datos que han dado a conocer del Estudio ISAAC, iniciado en el año 1992 en veinte países, tanto desarrollados como no desarrollados.
El periódico El Mundo resalta, de acuerdo con las manifestaciones de una medico del Hospital Doce de Octubre de Madrid, que el cuestionario esta vez era sobre “Dieta, padecimiento de asma, rinitis y dermatitis” en una población infantil de más de 29.000 niños, de ellos 2.000 españoles.
Con sólo el enunciado de éste potpurrí de temas in-mezclables, uno se echa a temblar, porque los resultados dirán poco o nada. Y así es. Dicen los “investigadores”, que además de los cuestionarios se les sometió a la extracción de muestras sanguíneas, tanto alérgicas como genéticas (¿?), pruebas de provocación bronquial y análisis de polvo de las casas.
Los datos, (El Mundo) publicados en el último número de la revista 'Thorax', revelan que tanto la ingesta de fruta, como de pescado y de vegetales cocinados "se asocia a una disminución del asma y de sus síntomas, tanto en los niños de países ricos como en los pobres". Incluso, en conjunto, la ingesta más frecuente de estos alimentos contribuye a una menor prevalencia de la patología a lo largo de la vida. Decir esto último es una “perogrullada” porque habrá que esperar muchos pero muchos años para saber si es cierto. Recordemos que la encuesta se hace en niños pequeños, aunque ya adelantan que estos datos van a prevalecer…”a lo largo de la vida” ¿?.
Los autores- sigue el artículo- tuvieron en cuenta variables que pueden alterar los resultados como la exposición al humo del tabaco, al polvo de casa, antecedentes familiares de asma, dermatitis atópica y rinitis, así como la práctica de ejercicio a la semana. Ahí es nada, todo eso bien mezclado y batido, da resultados “científicos”.
Para terminar, dicen: "En definitiva, la dieta mediterránea protege del asma a los niños, mientras que las hamburguesas elevan el riesgo de enfermedad (pero dicen que la carne roja NO), especialmente en los menores no alérgicos de países ricos", insiste la firmante principal del trabajo que aclara que "la relación entre comida 'basura' y asma también puede deberse a que este tipo de dieta se relaciona con otros hábitos de vida que incrementan el padecimiento de la enfermedad y que no se dan en países pobres".
Es decir, NO SE FIEN DE TRABAJOS COMO ÉSTE.
No existe ninguna evidencia científica que prueba que comer más hamburguesas aumenta el riesgo de padecer asma. No existe ninguna evidencia científica que demuestre que la llamada “dieta mediterránea” sirva para disminuir (nada) el riesgo de asma en niños, ya sean pobres o ricos.
Estamos ante una manipulación más, de la “pseudo ciencia” que practican algunos profesionales, utilizando para ello encuestas nada fiables, simplemente adornadas de datos y resultados todavía menos fiables.
Para confundir a la población o vender “conceptos interesados de marketing alimentario” mejor no hacer nada.
No se fíen.
