
Que el Ministerio de Sanidad como toda solución para la epidemia que se nos viene encima, prohíba la venta de bollos y los llamados snacks así como bebidas refrescantes en los Colegios, no solo no frenara el problema del sobrepeso y la obesidad, sino que abre un frente “de aprovisionamiento subterráneo” un “mercado negro” porque los niños y niñas que van al Cole, algo han de tomar que les “suba” un poquito sus niveles de glucosa en sus momentos de ansiedad, tensión o en sus fracasos o triunfos. Igual se lo pueden llevar de su casa.
Sanidad considera urgente retirar de los colegios todo tipo de bollería, chucherías, snacks y refrescos dado que, entre los menores, el 9,13% tiene obesidad y el 18,48%, sobrepeso, lo que significa que uno de cada cuatro niños tiene exceso de peso.
En este sentido, la titular de Sanidad precisó que el tratamiento de las enfermedades derivadas de este problema nutricional conlleva un gasto del 7% al Sistema Nacional de Salud, lo que supone unos 2.500 millones de euros.
No sabemos como ha hecho esos cálculos porque no existe ninguna información o estadística científicamente aceptable que mida estos costes. Y además no viene a cuento el coste, viene a cuento encontrar sistemas que eviten el engorde de los niños/as de nuestro país que es alarmante, sobre todo porque estamos a la cabeza de Europa de niveles altos de colesterol en esa franja de edad.
Que como toda solución, la Ministra de Sanidad y Consumo prohíba la venta de lo que no se sabe científicamente si es o no lo que crea el problema, parece como un brindis al sol, uno más de este Gobierno más preocupado por acaparar “cámara” que por soluciones serias y de futuro. Una oportunidad perdida.
Hay acciones que se pueden poner en marcha desde luego mucho más eficaces que las que prohíben. El sobrepeso y la obesidad, en niños y adultos se produce porque NO SE HACE EJERCICIO y eso es lo que tiene que incentivar este o cualquier Gobierno que se precie de querer ayudar a resolver el problema. El ejercicio físico debería ser incentivado (hasta ahora en muchas Escuelas y Colegios se ve casi como un castigo (y si no que se lo pregunten a los sufridos Profesores de EF) y para ello hay desde la celebración de Concursos hasta la colaboración activa de deportistas de elite que sin duda son la mejor guía para animar a los chicos/as a hacer deporte. Deporte, ejercicio, movimiento, actividad reglada, es lo que se necesita en nuestros Colegios y Escuelas.
Sin olvidar que a algunos de ellos no les gusta hacer ningún deporte ni gimnasia. Para ellos hay que redoblar la imaginación con el fin de que de una manera u otra y sin castigos, entiendan que el ejercicio es tan importante o mas como cualquier otra asignatura de sus estudios, porque la obesidad además de generar enfermedades es fuente siempre de problemas a lo largo de la vida.
Obviamente habrá gente que se escandalice al oír esto, pero deberían ilustrarse un poco antes de opinar. En Estados Unidos, país numero uno en el copo de medallas olímpicas y paraíso del deporte, existe una política activa de incentivo en los Colegios y Universidades para los alumno/as que hagan ejercicio. Estimulan la practica del ejercicio y lo ponen a nivel de cualquier otra asignatura y así debe ser, porque el aprendizaje no debe ser solo mental sino también, físico (y psíquico). Gracias a ello reduce y controlan las escandalosas cifras de sobrepeso que empezaron a verse a finales de los 60. Y si las Empresas de aquel país (como del nuestro) aplicaran un nivel de incentivos similar (menos horas de estar sentados) no tendrían el problema de obesidad en adultos que tienen y que vamos teniendo también nosotros.
Nuestros infantes, adolescentes y mayores practicamos el “Sillón Ball” y así nos va. Entre el ordenador, el coche, la televisión y la publicidad basura de demasiado producto alimentario (y esto si que es regulable) nuestro cuerpo no realiza consumo alguno, y entonces todo lo que ingerimos se deposita en grasa. Y si hacemos caso a los anuncios, el 90% son de hidratos de carbono vacíos, además.
No parece mal otra de las medidas ministeriales, el que se regule lo que comen los niños en los comedores escolares (aunque nos tememos que aportara muy poco a solucionar el problema) pero lo que hay que regular, insistimos, es que se incentive al máximo las posibilidades de ejercicio activo en nuestra sociedad.
Debería volver aquel slogan que puso en marcha el recientemente fallecido, Juan Antonio Samaranch, de “contamos contigo”. Por la vía de las prohibiciones mal iremos. Por las vías del incentivo y del convencimiento, ganaremos. Y es todo un proceso cultural que mas vale iniciemos cuanto antes porque dentro de 20 años posiblemente España será el paraíso de los “gorditos” como diría la impresentable ministra de sanidad del Reino Unido de la Gran Bretaña.
Al toro por los cuernos, medias tintas y prohibiciones para salir en la foto, sobran, porque en lo único que estamos de acuerdo con la Ministra de Sanidad es que el problema es “gordo” y nunca mejor dicho.