Enciclopedia y Guía Familiar de Alimentación, Nutrición y Dietética

Pros y contras de tomar fructosa

La Fructosa

Pros y contras de los productos con Fructosa

Fue el edulcorante por excelencia para los diabéticos, ya que a diferencia del azúcar refinado que se absorbe instantáneamente produciendo una subida y una bajada rápida de energía, la fructosa, es metabolizada y guardada, en parte, por el hígado en forma de glucógeno como reserva para cuando necesitemos hacer un esfuerzo.

Sin embargo la fructosa acaba transformándose en glucosa produciendo una elevación de ésta en sangre, por lo que hoy no se considera un edulcorante recomendable para las personas con diabetes.

La fructosa, o levulosa, es una forma de azúcar encontrada en las frutas y en la miel. Es un monosacárido con la misma fórmula de la glucosa pero con diferente estructura: una cetohexosa con seis átomos de carbono. Su poder energético es de cuatro kilocalorías por cada gramo. Su formula química es C6H12O6.

Todas las frutas naturales tienen cierta cantidad de fructosa, generalmente con glucosa, que puede ser extraída y concentrada para hacer un azúcar alternativo.

La fructosa endulza más que la glucosa, por lo que se necesita menor cantidad, consecuentemente se consumen menos calorías, dado que es del mismo valor calórico que la glucosa, 400 kcal por cada 100 gramos.
Muchas personas, sin saberlo, son más o menos intolerantes a la fructosa y no pueden asimilar bien alimentos con alto contenido de este azúcar. En tal caso, se dice que sufren intolerancia a la fructosa.

Pero ahora científicos de Estados Unidos, están encontrando relación directa entre la fructosa y los altos niveles de colesterol (del malo) por un lado y el aumento de la tensión arterial por otro.

Por un lado el seguimiento, en la Universidad de Colorado a mas de cuatro mil individuos sin antecedentes de hipertensión, y una vez evaluada su condición física, el ejercicio que realizaban y sus hábitos alimenticios, dieron interesantes resultados. Se les medía la cantidad total de fructosa que cada participante consumía habitualmente, así como de otros nutrientes que también podrían influir sobre su salud, como la sal, el alcohol y la vitamina C.

El resultado fue que el consumo de Fructosa por encima de los 74 gramos diarios, una cantidad que corresponde a la ingesta de 2,5 refrescos azucarados.
Superar esta cantidad se asociaba claramente en el estudio con un aumento del riesgo de hipertensión.

Otros estudios apuntan a que el aumento de consumo de azúcares registrado en las últimas décadas, científicos ésta vez de la Universidad de Emery en Atlanta quisieron comprobar las consecuencias de este cambio de patrón nutricional y analizaron el caso en 6.113 individuos que habían participado previamente en un estudio sobre hábitos saludables.

Después de dividir a los participantes en varios grupos en función de su consumo de productos con azúcares añadidos [glucosa, fructosa, jarabes de glucosa, etc, comprobaron sus niveles de colesterol en sangre.

Constataron que el consumo de azúcares añadidos suponía el 15,8% del total de calorías ingeridas al día; un porcentaje muy elevado, sobre todo si se tiene en cuenta que estos carbohidratos no proporcionan ningún nutriente al margen de su aporte energético.

Comprobaron además, que quienes consumían mayores cantidades de estos alimentos al día presentaban peores niveles de HDL y triglicéridos. Entre los resultados obtenidos, se observó que los niveles de colesterol 'bueno' entre quienes consumían hasta un 25% de calorías en forma de azúcares añadidos eran de 47.7 mg/dl; cifra que aumentaba hasta los 58.7 mg/dl en los participantes que no superaban el 5% de esta ingesta.

Investigaciones que deben profundizarse antes de poder concluirse que éstos azúcares y en especial la fructosa, puede ser perjudiciales para el organismo.