Aparato, Órgano o Sistema: Aparato Digestivo
Enfermedad: Aftas
Las aftas, son úlceras pequeñas y dolorosas que pueden aparecer en la lengua, los labios, las encías o el interior de las mejillas. Las aftas empiezan como manchas rojas ulceradas, con un borde amarillento. Después, la úlcera se cubre de una mezcla coagulada y amarillenta de fluidos, bacterias y glóbulos blancos sanguíneos. Una sensación de ardor y hormigueo suele preceder al desarrollo del afta. A diferencia de los fuegos, las aftas no forman vesículas.
Las aftas pueden ser tan pequeñas como la cabeza de un alfiler o tan grandes como un “cráter”. Aparecen súbitamente y casi siempre desaparecen de la misma manera. Suelen durar entre cuatro y veinte días. Mientras que algunos expertos consideran que estas dolorosas úlceras de las mucosas bucales son contagiosas, otros opinan lo contrario. Las aftas se presentan con más frecuencia en las mujeres. Entre los diversos factores que pueden desencadenarlas están: mala higiene dental, irritación ocasionada por tratamientos odontológicos, alergias alimentarias, deficiencias nutricionales, desequilibrios hormonales, infecciones virales, enfermedad inmunológica, trauma (como el que ocasiona morderse la parte interna de la mejilla o utilizar un cepillo dental de cerdas duras), estrés y/o fatiga. Las aftas también pueden ser producidas por una reacción inmunológica anormal a las bacterias normales de la boca, y de vez en cuando se relacionan con la enfermedad de Crohn, que afecta al intestino. En algunas personas se ha encontrado una relación entre las aftas y deficiencias de hierro, lisina, vitamina B12 y ácido fólico.