Aparato, Órgano o Sistema: Sistema Reproductor
Enfermedad: Impotencia
Se dice que un hombre es impotente cuando no logra una erección suficiente para mantener una relación sexual normal. La erección del pene es el resultado de una compleja combinación de estímulos cerebrales, actividad vascular, actividad nerviosa y actividad hormonal. Cualquier cosa que interfiera alguno de estos factores puede producir impotencia. Entre los factores que pueden conducir a la impotencia están las enfermedades vasculares periféricas, algunos medicamentos, el alcohol, el tabaquismo, antecedentes de enfermedad de transmisión sexual y enfermedad crónica, como diabetes o presión arterial alta. Otros factores que pueden causar impotencia son alteraciones hormonales como un nivel bajo de testosterona o una producción alta de prolactina, así como también una producción alta o baja de hormona tiroidea. La diabetes, que a menudo conduce a la aterosclerosis y a problemas circulatorios, es quizás la causa física más frecuente de impotencia.
La impotencia puede ser crónica o recurrente, o puede ser un incidente aislado. Se calcula que en Estados Unidos aproximadamente treinta millones de hombres presentan impotencia ocasionalmente. Aunque la mayor parte de esos hombres tienen cuarenta años o más (uno de cada tres hombres mayores de sesenta años presenta este trastorno), la impotencia puede afectar a hombres menores de cuarenta años.
Anteriormente se suponía que el origen de la impotencia era fundamentalmente psicológico, pero hoy en día muchos terapeutas y médicos creen que hasta en el 85 por ciento de todos los casos existen razones de orden físico. Más de doscientas drogas pueden causar impotencia. Entre las más comunes están alcohol, medicamentos para la hipertensión, antidepresivos, antihistamínicos, diuréticos, narcóticos, nicotina, sedantes, inhibidores de los ácidos estomacales y medicamentos para la úlcera. La aterosclerosis, es decir, el endurecimiento de las arterias, representa un riesgo no solo para el corazón sino también para el pene. La mayoría de las personas saben que fumar y consumir alimentos grasosos lleva a la producción de placas que taponan las arterias y bloquean el flujo de sangre hacia el corazón. Esas placas también pueden afectar a la capacidad de lograr la erección al bloquear las arterias que irrigan los órganos genitales.