Aparato, Órgano o Sistema: Aparato Locomotor
Enfermedad: Dolor de espalda
El dolor de espalda afecta casi al 80 por ciento de los adultos en algún momento de su vida, y es una de las causas mas frecuentes de hospitalización en el mundo occidental. El dolor de espalda puede tener diversas causas, entre ellas problemas de los músculos, los tendones, los huesos, los ligamentos o algún órgano, como el riñón. Las molestias y los dolores en la parte baja de la espalda pueden convertirse en un problema crónico. Lumbago es un término popular para referirse al dolor muscular en la parte baja de la espalda, cerca de la pelvis.
Durante mucho tiempo se creyó que el dolor de espalda era producido por degeneración de la columna vertebral o por alguna lesión, en especial daño de los discos intervertebrales. Los discos intervertebrales son estructuras localizadas entre las vértebras, que actúan como amortiguadores. Cada disco consiste en una capa exterior sólida y fibrosa que protege la parte inferior encargada de la amortiguación, que es blanda. Con el paso del tiempo, los discos empiezan a mostrar signos de envejecimiento y pueden lesionarse –incluso uno tan insignificante como estornudar- puede hacer que el disco se hernie, es decir, que la materia blanda del interior se salga y presione la médula espinal. Este problema se suele denominar equivocadamente “hernia de disco”. La hernia discal puede producir dolor de espalda intermitente o constante, pero severo. Sin embargo, no todos los dolores de espalda se deben a enfermedad de los discos intervertebrales. Hay que tener en cuenta que los discos intervertebrales de la mayoría de las personas mayores de cuarenta años –experimenten o no dolor de espalda- `presentan algún grado de degeneración. Mas aún, la mayor parte de los discos herniados o degenerados no producen síntomas.
Hoy en día se considera que la causa principal del dolor de espalda es, sencillamente, esfuerzo muscular excesivo. Aunque los síntomas se pueden presentar de manera súbita y pueden ser sumamente dolorosos, se trata de un problema cuya evolución demora largo tiempo. Cuando los músculos se contraen, se produce ácido láctico y ácido pirúvico como subproducto de la actividad muscular. La presencia de ácido láctico en los músculos es la causa del cansancio muscular que solemos experimentar después de cualquier actividad física intensa. Cuando niveles altos de esos ácidos se acumulan en los músculos se puede producir irritación, que eventualmente se convierte en dolor e interfiere la conducción de los impulsos eléctricos en el tejido muscular. Esto da lugar a un fenómeno llamado “inicio retardado del dolor muscular”. La deshidratación a menudo complica los problemas relacionados con la acumulación de ácido.
En la mayoría de los dolores de espalda también intervienen factores sicológicos, como problemas emocionales profundos y/o dificultad para manejar el estrés. Otros factores que se relacionan con el dolor de espalda son mala postura, calzado inapropiado, hábitos inadecuados al caminar, levantar mal los objetos pesados, ejercicio físico excesivo, deficiencia de calcio, sentarse de manera desgarbada y dormir sobre un colchón demasiado blando.
Los problemas de los riñones, de la vejiga y de la próstata también pueden conducir a dolores de espalda, al igual que el estreñimiento y los trastornos pélvicos de la mujer. Entre los trastornos crónicos que pueden ocasionar dolo de espalda están artritis, reumatismo, enfermedad de los huesos y curvatura anormal de la columna vertebral. Las fracturas no suelen ser la causa del dolor de espalda.