Aparato, Órgano o Sistema: Sistema Nervioso
Enfermedad: Fiebre
La fiebre es el aumento de la temperatura corporal. No es por tanto una enfermedad, sino un síntoma que nos avisa de que algo no va bien en nuestro organismo.
La temperatura normal del cuerpo está entre los 36 y los 36’9º centígrados. No es preciso preocuparse a menos que la temperatura supere los 37º en una persona adulta, o en un niño. De hecho, la fiebre suele ser provechosa para el organismo, ya que es un mecanismo de defensa que se activa para destruir microbios perjudiciales.
Una parte del cerebro llamada hipotálamo regula la temperatura corporal controlando la pérdida de calor en especial de la piel. Cuando microbios destructivos o células tumorales invaden el organismo, las células del sistema inmunológico que se aprestan a combatirlos liberan proteínas para indicarle al hipotálamo que debe elevar la temperatura.
No obstante, hay situaciones en las cuales la fiebre puede ocasionar problemas.
Un fiebre moderadamente alta puede representar un riesgo para las personas que tienen problemas cardiacos, pues se acelera el latido cardíaco y el corazón debe trabajar mas, lo que puede conducir a irregularidad del ritmo cardiaco, dolores en el pecho o, incluso, ataque cardiaco.
La fiebre demasiado alta durante el primer trimestre de embarazo puede provocar defectos de nacimiento en el feto. La fiebre que pasa de 38º, especialmente durante períodos prolongados, puede producir deshidratación y lesión cerebral. Además, la fiebre produce malestar.
En realidad se trata de un proceso de homeostasis, en el que intervienen diversos órganos y aparatos, comandados por el Hipotálamo, zona del cerebro que se encarga al final de regular y controlar muchos aspectos “ambientales” del organismo, entre ellos la fiebre.
Al final pueden ver la Tabla de Homeostasis
