Aparato, Órgano o Sistema: Sistema Nervioso
Enfermedad: Migraña
La migraña es un dolor de cabeza de origen vascular que se relaciona con la excesiva dilatación o contracción de los vasos sanguíneos del cerebro. Hay dos clases de migrañas: común y clásica. La migraña común evoluciona lentamente y produce un dolor palpitante que puede durar entre dos y setenta y dos horas. El dolor es severo y se suele centrar en la sien o detrás de uno de los oídos. La migraña puede comenzar en la parte posterior de la cabeza y extenderse a todo un lado de la cabeza (la palabra “migraña” proviene de la palabra griega hemikrania, que significa “medio cráneo”). Usualmente va acompañada de nauseas, vómito, visión borrosa, sensación de hormigueo y entumecimiento de las extremidades, síntomas que pueden durar hasta dieciocho horas.
La migraña clásica es similar a la migraña comuna, pero va precedida de una serie de síntomas llamados aura, que pueden consistir en trastornos del habla, debilidad y alteración de los sentidos de la vista y/o del olfato. El aura también puede consistir en el paso por el campo visual de puntos brillantes, destellos, o simples figuras geométricas. El síntoma más frecuente es la dificultad para ver con claridad. Las alteraciones visuales pueden durar solo pocos segundos, o pueden persistir durante horas y luego desaparecer.
La migraña es un problema de salud relativamente común y afecta al 10 por ciento de la población, aproximadamente. Se calcula que el 8.7 por ciento de las mujeres y el 2.6 por ciento de los hombres de Estados Unidos sufren de migraña. La migraña, que tiende a presentarse en algunas familias, puede atacar desde una vez por semana hasta una o dos veces por año. Las fluctuaciones de la hormona estrógeno contribuyen a la alta incidencia de migraña entre las mujeres. La migraña suele atacar a las mujeres en la época de la menstruación, cuando el nivel de l estrógeno es bajo. Este problema de salud es mas frecuente entre los veinte y los treinta y cinco años, y tiende a declinar con la edad. Sin embargo, los niños también pueden sufrir de migraña. En los niños, el dolor tiende a no ser localizado sino difuso. La migraña puede manifestarse en los niños no como dolor de cabeza, sino como cólico, dolores abdominales periódicos, vómito, vahídos y mareo severo. De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la incidencia de la migraña ha aumentado en años recientes casi en un 60 por ciento en todos los grupos de edad.
Son muchas las cosas que pueden desencadenar la migraña en las personas susceptibles, entre ellas alergias, estreñimiento, estrés, mal funcionamiento del hígado, mucho o muy poco sueño, cambios emocionales, cambios hormonales, luz brillante, luz intermitente, falta de ejercicio y cambios de la presión barométrica.
Los problemas dentales también pueden influir. Los niveles bajos de azúcar sanguíneo se han asociado frecuentemente con la migraña. Estudios han revelado que durante los ataques, los niveles del azúcar sanguíneo son bajos, y cuanto más bajo el nivel de azúcar sanguíneo, tanto mas severo es el dolor de cabeza. Fumar puede producir migraña, pues la nicotina y el monóxido de carbono del humo del cigarrillo afectan a los vasos sanguíneos: la nicotina constriñe los vasos mientras que el monóxido de carbono tiende a dilatarlos. Muchos alimentos pueden precipitar ataques de migraña. Entre los alimentos que suelen producir este mal están chocolate, frutas cítricas, alcohol (especialmente vino rojo) y todos los alimentos curados, maduros, conservados en vinagre, agrios, con levadura fermentados.