Enciclopedia y Guía Familiar de Alimentación, Nutrición y Dietética

Nutrición y Vida

Cosmética y alimentos

Aguacate, trigo, almendras, maíz y una interminable lista de alimentos se utilizan para mejorar la eficacia y las propiedades sensoriales de los cosméticos.

Los ingredientes naturales entran con fuerza en el mundo de las cremas y de los tratamientos.

Alimentación y cosmética forman un buen equipo para el cuidado de la piel y el cabello. Si los nutricosméticos mejoran el estado de la piel desde el interior, los alimentos incluidos en los cosméticos aportan múltiples beneficios desde el exterior.

Se trata de un grupo de ingredientes que se utiliza cada vez más en las nuevas formulaciones y, por este motivo, conviene conocer sus principales propiedades y usos cosméticos. Los alimentos se incorporan en diversas formas, en función de los componentes que interese incluir en la formulación. Los más habituales pasamos a comentarlos a continuación.

Extractos

Se preparan extractos liposolubles e hidrosolubles según los principios activos que interesa obtener. Se extraen en diferentes medios (acuoso, hidroalcohólico o glicerinado) y se presentan en diversas calidades (titulados en principios activos, con o sin conservantes, procedentes de cultivos orgánicos, etc.) para satisfacer los requerimientos de los formuladores cosméticos. Los proveedores de materias primas disponen de una gran variedad de extractos procedentes de alimentos. Algunos se llevan utilizando desde hace años y poseen una eficacia reconocida, mientras que otros extractos son fruto de la innovación y un reclamo atractivo para el marketing del cosmético.

Fitoleches

Combinan los principios activos hidrosolubles y liposolubles de una misma especie dentro de una emulsión fluida. Pueden contener hasta un 5% de compuestos lipídicos y los emulgentes pueden ser polisacáridos naturales y fosfolípidos. Estas «leches vegetales» aportan a los productos cosméticos sus propiedades reestructurantes, hidratantes y suavizantes, y contribuyen a mejorar el aspecto de la piel.

Por su acción filmógena y protectora, son también activos empleados en la formulación de productos capilares, como por ejemplo acondicionadores y mascarillas.

La gama de fitoleches preparadas a partir de alimentos es amplia: las más habituales son las leches de cereales como avena, cebada, quínoa y trigo. También se han preparado leches a partir de frutos (albaricoque, almendra, avellana, coco, frambuesa, higo, mango, papaya, etc.) e incluso leches de vegetales (apio, berro, espárrago, guisante y tomate, entre otros).

Pulpas de frutas frescas

Se comercializan pulpas de limón verde, naranja dulce y pomelo, todas ellas ricas en vitamina C, que se emplean como antioxidantes para obtener una piel radiante. Las pulpas ricas en potasio, azúcares y vitaminas (kiwi y melón) nutren y revitalizan las pieles cansadas y maduras.

Aguas vegetales

Estos nuevos ingredientes cosméticos son el resultado de la extracción del agua de las plantas o de las frutas.

Se presentan en forma de líquidos incoloros que también contienen aceites esenciales, vitaminas y trazas de oligoelementos y sales minerales. Con un pH igual o inferior a 7, presentan el olor característico de la planta o la fruta de la que se extraen. Los usos cosméticos de las aguas aromatizadas son variados: sustituyen total o parcialmente el contenido de agua de una formulación, se incluyen como extracto activo de planta, como coactivo en líneas de productos naturales, etc. en cualquier campo de aplicación cosmética.

Se han preparado aguas aromatizadas a partir de frutas (kiwi, limón, mandarina, manzana, melocotón, naranja, plátano, pomelo, etc.) y de otros alimentos (arroz, tomate, jengibre). Son activos que han demostrado su eficacia cosmética (p. ej., el agua de kiwi inhibe la actividad de la hialuronidasa y de la tirosinasalo que proporciona una apariencia más luminosa y sana de la piel).

Aceites

Son especialmente apreciados los aceites ricos en ácidos grasos esenciales, que desempeñan un papel importante en la función inmune y en la integridad de la membrana celular. En cosmética se utilizan habitualmente:

  • Aceites de origen exótico, de frutos como coco y kukui.
  • Aceites de frutos: aguacate, albaricoque, oliva, grosella negra o uva.
  • Aceites de frutos secos: almendras dulces, avellana, nuez, macadamia, etc.
  • Aceites de semillas, como las de calabaza, girasol, kiwi, lino, maíz o trigo.

Mantecas

Se emplean como espesantes naturales de fases grasas de emulsiones cosméticas y en la formulación de barras de labios. La manteca de cacao es un buen ejemplo de este tipo de preparados. También se está empleando la manteca de mango como reengrasante y suavizante en mascarillas para el cabello.

Insaponificables

Contienen esteroles en una proporción del 30-60%.

Son moléculas importantes en el metabolismo general —precursor de vitaminas, elementos constitutivos de las membranas celulares— y en el metabolismo cutáneo en particular. También contienen betacaroteno, precursor de la vitamina A, con propiedades cicatrizantes, así como alfatocoferol, derivado de la vitamina E con acción antioxidante. Por tanto, los insaponificables son ingredientes con propiedades cosméticas notables de reestructuración, regeneración y protección de la epidermis. Los más utilizados son los insaponificables de aguacate, maíz y soja.

Proteínas

Se extraen de gramíneas (avena, trigo y maíz, principalmente) y de leguminosas (soja). En cosmética facial y corporal, las proteínas actúan como hidratantes, nutritivas y mejoran la elasticidad cutánea. En productos capilares, tienen un efecto hidratante, filmógeno (confieren cuerpo, volumen y protección al cabello), reparan la cutícula y el córtex aportando elasticidad y mejoran la dermocompatibilidad de los tensioactivos.

Aceites esenciales

Se emplean en aromaterapia, neurocosmética y perfumería. Entre los procedentes de alimentos, destacan los aceites esenciales de limón y naranja.

Polvos

Son una alternativa más atractiva que los gránulos de origen sintético. Su precio es más elevado, por lo que se suelen reservar para los productos que se presentan como «cosmética natural».

Los polvos tienen una acción exfoliante de tipo físico, es decir, ayudan a desprender las células muertas por su acción abrasiva.

Se fabrican en diferentes tamaños y presentan diversos grados de dureza, para adaptarse a todos los tipos de piel y zonas del cuerpo. Para fabricar los polvos exfoliantes, se utilizan los siguientes productos:

  • El caparazón de crustáceos.
  • El fruto completo, desecado y molido, con toda su fibra.
  • Las semillas de los frutos, que se separan de la pulpa del fruto desecado (p. ej., las semillas de frambuesa, fresa, kiwi, oliva y uva).
  • Los huesos del fruto, por lo que además aportan los beneficios del aceite (p. ej., el hueso de albaricoque, de ciruela y de oliva).
  • La cáscara de los frutos, como la almendra, el coco y la nuez.

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