Ácido fólico y embarazo

Ácido fólico y embarazo

Ácido fólico y embarazo son realidades que deberían ir juntas: no sólo es necesario este folato antes sino también durante el proceso de gestación.

Incluso se recomienda tomar ácido fólico durante la lactancia.

Vamos a hacer un repaso de este suplemento para que sepas los beneficios y las dosis necesarias en que debes tomarlo antes durante y después de tu embarazo.

¿Qué es el ácido fólico?

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que se encuentra dentro del grupo de las vitaminas B. Su presencia es esencial en el cuerpo humano, ya que es el encargado de formar las proteínas estructurales y la hemoglobina

La hemoglobina es una hemoproteína de la sangre, de color rojo y presente en los glóbulos del mismo color, que transporta oxigeno desde los pulmones hasta los tejidos y dióxido de carbono de los tejidos a los pulmones.

La ausencia o carencia de ácido fólico se produce básicamente porque, al ser hidrosoluble, no se retiene en el organismo y es expulsado con la orina con facilidad.

Por lo que es conveniente la ingesta de alimentos o suplementos ricos en ácido fólico con regularidad para alargar su permanencia en el organismo.

Los síntomas más claros por falta de esta vitamina en una persona son: diarreas, pelo cano prematuro, glositis (hinchazón de la lengua), retraso en el crecimiento, pérdida de apetito, pérdida de peso, debilidad, irritabilidad, problemas en la conducta, taquicardia, dolor de cabeza, anemia, y úlceras bucales o pépticas.

La importancia del ácido fólico en el embarazo

El ácido fólico en el embarazo es una realidad necesaria, tanto antes y durante la gestación (también durante la lactancia), ya que la mujer, en este periodo, es más vulnerable a la pérdida o deficiencia de esta vitamina.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), indica:

En el embarazo las necesidades de ácido fólico aumentan debido a la rápida división celular que tiene lugar en el feto y al mayor nivel de pérdidas por la orina. Dado que el tubo neural se cierra antes del día 28 de gestación, cuando a veces aún no se ha detectado el embarazo, la administración de suplementos de ácido fólico después del primer mes de gestación no servirá para prevenir defectos del tubo neural, aunque sí contribuirá, en cambio, a otros aspectos de la salud materna y fetal. Aun cuando no se disponga de ácido fólico se deben administrar suplementos de hierro”.

Tomar ácido fólico durante el embarazo es vital, ya que previene la espina bífida en el feto (defecto en la columna que puede producir parálisis, falta de control en el aparato digestivo, o dificultades en el aprendizaje).

También puede causarle al feto anencefalia (defectos en el cerebro), bajo peso al nacer, defectos congénitos (como ciertos problemas cardíacos) o incluso la muerte del niño.

¿Durante cuánto tiempo se toma?

El ácido fólico debería tomarse diariamente, mejor si es mediante alimentos naturales aunque se puede recurrir perfectamente, bajo prescripción médica, a los suplementos de ácido fólico para evitar problemas relacionados con el déficit de esta sustancia.

Ácido fólico antes del embarazo

Cuando una mujer planea quedarse embaraza, es conveniente que, una vez tomada la decisión, vaya ya tomando suplementos de ácido fólico  antes del embarazo a diario.

Con esto, y tomando alimentos ricos de esta vitamina, prepara ya su útero para albergar una placenta fortificada y una concepción sana, en el que, desde el primer segundo de vida del niño, éste ya puede desarrollarse sano y sin riesgos para su salud ni para la madre. En este periodo se toma un suplemento de alto contenido en ácido fólico.

Según el Sistema Nacional de Salud:

el suplemento con 4 mg de ácido fólico disminuía la recurrencia del defecto en un 72%. Los niveles debían estar elevados durante el período de la concepción y hasta 30 días posteriores, que es cuando finaliza el cierre del tubo neural”.

Ácido fólico durante el embarazo

Durante el embarazo, la mujer embarazada debe tomar también a diario suplementos de ácido fólico. Con esto, se evitan riesgos para el feto, tales como la espina bífida o alteraciones en su cerebro.

En el embarazo, durante el primer trimestre, al igual que en el periodo de preconcepción, la mujer debe tomar un suplemento alto de ácido fólico, ya que es cuando hay más riesgo por la formación del feto.

Después, durante el segundo y el tercer trimestre de embarazo, la mujer ya tomará un suplemento más moderado.

Como podemos ver, se hace altamente recomendable el binomio ácido fólico y embarazo.

Ácido fólico durante la lactancia

Durante la lactancia, es recomendable que la mujer tome un suplemento moderado de ácido fólico, así como de calcio, según sea cada caso; ya que el bebé lacta los nutrientes esenciales de la madre, y ella debe compensar esta perdida.

Alimentos ricos en ácido fólico

Los alimentos naturales más ricos en ácido fólico, son: las hortalizas de hojas verdes y oscuras; los guisantes, las habas y todo tipo de legumbres; las frutas y zumos de cítricos. También se han creado alimentos fortificados con ácido fólico, tales como: pan, arroz, cereales, harinas de maíz, pastas, y otros productos de granos.

¿Suplementos de ácido fólico?

Los suplementos de ácido fólico son aconsejables siempre y cuando haya riesgo de carencia, se presentes síntomas, o la persona se encuentre en periodo vulnerable, como el embarazo.

Siempre se debe acudir al médico ante cualquier síntoma anormal y explicar su alimentación y otras causas.

Si la mujer está queriendo ser madre, está embarazada o está lactando, la matrona o médico le prescribirá el ácido fólico como protocolo habitual.

¿Qué dosis de ácido fólico en el embarazo se debe tomar?

La  dosis de ácido fólico en el embarazo diaria recomendada varia por las condiciones de cada persona, sobre todo por edad, sexo o si está embarazada o lactando.

Según la OMS en su directriz, Administración diaria de suplementos de hierro y ácido fólico en el embarazo hace una propuesta para la administración de dosis diarias recomendadas durante la gestación:

Hierro: 30–60 mg de hierro elemental y ácido fólico: 400 µg (0,4 mg) Un suplemento al día durante todo el embarazo. La administración de suplementos de hierro y ácido fólico debe empezar lo antes posible. Indicado para todas las embarazadas adolescentes y adultas, y de todos los entornos”.

La OMS también recomienda que

Cuando se diagnostique anemia a una mujer en un centro clínico, se le deberá administrar diariamente suplementos de hierro (120 mg de hierro elemental) y ácido fólico (400 µg, o 0,4 mg) hasta que la concentración de hemoglobina ascienda a un valor normal (2, 21). A partir de ahí puede pasar a recibir la dosis prenatal recomendada para prevenir una recaída”.

Desde el NHL (National institutes of Health) se recomiendan otras dosis diarias de ácido fólico antes y durante el embarazo así como en la lactancia.

Mujeres de entre 19 a 50 años de edad 400 mcg DFE
Mujeres embarazadas 600 mcg DFE
Mujeres lactantes 500 mcg DFE

No se debe incurrir en el exceso

Por el contrario, un exceso de ácido fólico no es del todo perjudicial, ya que el mismo organismo elimina el sobrante del mismo. Sin embargo, hay que controlar la ingesta tanto en exceso de esta vitamina.

Según el Sistema Nacional de Salud:

Teóricamente, dosis superiores a 1 mg/día pueden enmascarar las alteraciones neurológicas en presencia de anemia perniciosa, pero se trata de una enfermedad poco frecuente en la población, por lo que los beneficios superan a los riesgos. En España no hay ningún preparado con esta dosis, el más cercano contiene 5 mg/comprimido.

Conclusiones

Si eres mujer, y si estás buscando tener un bebé o crees que pudieras estar embarazada, acude siempre a tu médico de cabecera o ginecólogo.

El doctor hará las pruebas pertinentes para ver tu estado de salud, haciéndote exámenes diversos (orina, sangre y pruebas de embarazo ante la duda). Si estuvieras embarazada, te tomarán cita con la matrona para más exámenes.

Los facultativos valorarán la ingesta y dosis de ácido fólico que debes tomar. Siempre toma los suplementos bajo prescripción medica, nunca por automedicación.

Ácido fólico y embarazo son, de una correcta utilización bajo prescripción facultativa, un matrimonio bien avenido.