Forúnculos: qué son y recomendaciones

Forúnculo

¿Qué son los forúnculos ?

Los forúnculos son nódulos llenos de pus que se forman en la fiel a causa de la bacteria Staphylococus aureus. Esta infección comienza en la porción más profunda del folículo piloso, desde donde las bacterias se abren paso hacia las capas más profundas de la piel, lo que facilita la propagación de la inflamación.

Entre los factores que inciden en el desarrollo de los forúnculos están mala nutrición, debilidad del sistema inmunológico por enfermedad, diabetes mellitus y medicamentos inmunosupresores.

Los forúnculos son frecuentes entres los niños y los adolescentes.

Lugares frecuentes de aparición:

  • el cuero cabelludo
  • los glúteos
  • la cara
  • las axilas

Se presentan súbitamente, son dolorosos, de consistencia blanda y de color rojo.

Entre las señales de que se está formando un forúnculo están:

• prurito o picazón
• dolor moderado
• edema localizado

En el transcurso de veinticuatro horas, el forúnculo adquiere un color rojizo y se llena de pus. También se puede presentar fiebre e inflamación de las glándulas linfáticas cercanas al forúnculo.

Son contagiosos. El pus que drena cuando el forúnculo se abre puede contaminar la piel circundante y dar origen a otros forúnculos, o puede entrar al torrente sanguíneo y esparcirse a otras partes del organismo.

Un carbunco es una agrupación de forúnculos que aparece cuando la infección se propaga y se forman nuevos forúnculos. El desarrollo de un carbunco puede ser señal de debilidad del sistema inmunológico.

Cuando no se tratan, los forúnculos maduran, se abren, drenan y sanan en el transcurso de diez a veinticinco días. Pero cuando se tratan, los síntomas son menos severos y es posible que no aparezcan nuevos forúnculos.

Recomendaciones para los forúnculos

Para aliviar el dolor y acelerar la maduración del forúnculo, aplíquese calor húmedo tres o cuatro veces al día. Humedezca una toalla limpia o un trozo de gasa estéril con agua caliente, y colóquelo sobre el forúnculo.

Encima ponga una gasa. Haga esto tres o cuatro veces al día, y déjelo durante veinte minutos. Utilice cada vez una toalla limpia o un nuevo trozo de gasa para evitar que la infección se extienda.

No se cubra el forúnculo con un vendaje adhesivo. Evite que el área afectada se irrite, se lesione o sufra cualquier clase de daño. Para evitar la sudoración, no haga ejercicio ni exagere sus actividades mientras el forúnculos no haya sanado.

Mantenga limpia la piel. Lave el área infectada varias veces al día y aplíquese un antiséptico. También es provechoso aplicarse miel directamente sobre el forúnculo, al igual que emulsión de vitaminas A y E. Aplíqueselas directamente en el forúnculo con una gasa estéril.

Consulte con un médico si tiene un forúnculo demasiado grande, si no sana o si le salen forúnculos con frecuencia. Es posible que requiera incisión quirúrgica y drenaje. Los casos severos pueden requerir reposo en cama.