Impotencia: definicion, causas y remedios

 

impotencia

Se dice que un hombre es impotente o sufre de impotencia (disfunción eréctil) cuando no logra una erección suficiente para mantener una relación sexual normal.

Es un tipo de afección vergonzante que el aquejado vive en muchos casos en silencio sin recabar fuerzas para pedir ayuda lo que lo hace doblemente peligroso y que genera un importante impacto en la autoestima y el estado emocional de quien sufre de estos problemas eréctiles.

Definición de impotencia

Podemos tomar como punto de partida la definición de la versión inglesa de la wikipedia de disfunción eréctil

La disfunción eréctil ( ED ), también conocida como impotencia , es un tipo de disfunción sexual caracterizada por la incapacidad para desarrollar o mantener una erección del pene durante la actividad sexual en los seres humanos.

En algunas definiciones se acota esa incapacidad a partir del 25% de imposibilidad de consecución de una erección en contextos de prácticas sexuales.

Causas de la impotencia

Las causa de la impotencia son muy variadas.

Lo primero que se debería tomar en cuenta es que para conseguir una erección des necesario que se combinen de forma coordinada y compleja toda una serie de procesos:   vasculares, cerebrales,  hormonales y neuronales. Un factor causal que incida en uno de ellos o en todos puede originar los problemas de impotencia.

Entre las causas de la impotencia están las enfermedades vasculares periféricas, algunos medicamentos, el alcohol, el tabaquismo, antecedentes de enfermedad de transmisión sexual y enfermedad crónica, como diabetes o presión arterial alta.

Persistentes y bajos niveles de vitamina D estan detrás de problemas de disfunción eréctil.

Otros factores que pueden causar impotencia son alteraciones hormonales como un nivel bajo de testosterona o una producción alta de prolactina, así como también una producción alta o baja de hormona tiroidea.

La diabetes, que está detrás de numerosos problemas circulatorios y de la aterosclerosis es, probablemente, el factor físico causal más habitual de la impotencia.

Prevalencia de la disfunción eréctil masculina

La impotencia puede ser crónica o recurrente, o constituir un simple incidente aislado.

Se calcula que en Estados Unidos aproximadamente treinta millones de hombres presentan impotencia ocasionalmente.

Aunque la mayor parte de esos hombres tienen cuarenta años o más (uno de cada tres hombres mayores de sesenta años presenta este trastorno), la impotencia puede afectar a hombres menores de cuarenta años.

El mito de la impotencia psicológica

Anteriormente se suponía que el origen de la impotencia era fundamentalmente psicológico, pero hoy en día muchos terapeutas y médicos creen que hasta en el 85 por ciento de todos los casos existen razones de orden físico.

Más de doscientas drogas pueden causar impotencia. Entre las más comunes están alcohol, medicamentos para la hipertensión, antidepresivos, antihistamínicos, diuréticos, narcóticos, nicotina, sedantes, inhibidores de los ácidos estomacales y medicamentos para la úlcera.

La aterosclerosis, es decir, el endurecimiento de las arterias, representa un riesgo no solo para el corazón sino también para el pene.

La mayoría de las personas saben que fumar y consumir alimentos grasosos lleva a la producción de placas que taponan las arterias y bloquean el flujo de sangre hacia el corazón.

Esas placas también pueden afectar a la capacidad de lograr la erección al bloquear las arterias que irrigan los órganos genitales.

Remedios y recomendaciones contra la impotencia

  • Haga una dieta sana y bien balanceada. Incluya en su dieta semillas de calabaza, polen de abeja o jalea real.
  • Advertencia: El polen de abeja les puede producir reacciones alérgicas a algunas personas. Empiece con una cantidad pequeña y deje de tomarlo si presenta sarpullido, respiración sibilante o asmática, o alguna otra molestia.
  • Evite el alcohol, en especial antes de la relación sexual.
  • No consuma grasas de origen animal, azúcar, ni alimentos fritos.
  • No fume y evite los ambientes con humo de cigarrillo.
  • Evite el estrés.
  • Consulte con un urólogo para que determine si la causa de su impotencia es alguna enfermedad que requiera tratamiento.
  • Piense si en su problema podrían incidir factores psicológicos, como ira represada o temor a la intimidad. Explorar estos aspectos con un psicoterapia idóneo podría ser una gran ayuda para usted.
  • Si sospecha que la impotencia tiene relación con algún medicamento que está tomando, hable con su médico. Con seguridad hay alternativas satisfactorias que no afectan a este aspecto de su vida. Algunos tranquilizantes y medicamentos para la presión arterial a menudo producen dificultades eréctiles. Las drogas cimetidine (Tagamet) y franitidine (Zantac), que se utilizan para tratar las ulceras y la acidez estomacal, producen serios efectos secundarios en algunos hombres.
  • Advertencia: No deje de tomar ningún medicamento ni modifique la dosis sin consultarle previamente a su médico.
  • Un análisis de cabellos podría revelar si usted sufre de envenenamiento con metales pesados.
  • Tenga en cuenta que el funcionamiento sexual cambia con la edad. A medida que envejecemos necesitamos más estimulación y lograr la erección suele tomar más tiempo.