Sal del Himalaya: propiedades milagro en entredicho

Sal del Himalaya

La sal del Himalaya no es cualquier sal, solo el nombre ya nos provoca una oleada de significados asociados a esta celebérrima cordillera coronada por el no menos famoso monte Everest.

Su exótico origen pakistaní, el hecho de tratarse de una sal rosa y de contener unos componentes que le confieren incluso cualidades curativas no hacen sino más que aumentar el interés que pueda producir y un encendido debate sobre sus propiedades reales.

Acompáñanos en nuestro post a conocer la sal más famosa y controvertida de todas las existentes en el planeta.

¿Dónde se extrae la sal del himalaya?

La sal del Himalaya se extrae de una de las minas más grandes que existen para conseguir este producto alimenticio mineral: la mina de Khewra.

No es cierto que se extraiga del Himalaya, sino en esta explotación minera que está a unos 300 km de esas cimas.

Hay dos tipos: la sal rosa del Himalaya y la sal negra del Himalaya.

Composición y controversia

Hay mucha controversia sobre esta sal ya que hay informaciones que nos hablan de que está compuesta por más de 80 elementos distintos y otras que hablan de unos 10.

Esta última analítica tiene bastantes visos de ser la más acertada por proceder de rigurosos y contrastados estudios científicos realizados en Alemania.

En 2003, la Agencia de Protección del Consumidor de Baviera, analizó 15 muestras distintas recogidas de diversos comercios de Alemania. En los análisis solo se encontraron 10 elementos distintos; cloruro y sodio (en un 95-96%) y otros pocos minerales. Además, la cadena pública alemana ZDF habla de un 96% de cloruro de sodio, la Sal del Himalaya está contaminada con un 2-3% de yeso (polihalita), y pequeñas cantidades de hasta 10 minerales distintos.

Estos componentes son los siguientes: magnesio, potasio, yodo, calcio, flúor, cromo, manganeso, zinc, hierro, oro, cobre y cobalto.

Como podemos comprobar no estamos ante una sal refinada, sino con una serie de impurezas, la mayoría de yeso, por otra parte con una composición no muy diferente de otras formas de sal común no refinada que existen por todo el planeta.

Propiedades curativas de la sal del Himalaya

La “fiebre” por la sal del Himalaya procede sobre todo de las terapias naturales y sus seguidores que nos hablan de un producto natural, puro, que además, con los muchos y diversos componentes que tiene presenta unas propiedades curativas casi milagrosas como:

  • Reduce la presión arterial
  • Optimiza la presión sanguínea
  • Elimina los metales pesados del organismo
  • Efectos rejuvenecedores
  • Equilibra el pH intracelular
  • Mejora la salud vascular
  • Mejora la función respiratoria
  • Incrementa la energía sexual
  • Mejora la estructura ósea
  • Ayuda a conciliar el sueño
  • Ayuda a mejorar la hidratación
  • Reduce los calambres musculares

Los defensores de estos poderes curativos contraponen la pureza de extracción de este producto al proceso artificial de la obtención de las sales refinadas que precisan de procesos químicos y físicos agresivos con lo que ello supone en la destrucción de las cualidades de un producto natural sumamente beneficioso.

No hacen falta muchas nociones de medicina para saber que la sal no sólo no es un elemento nutritivo sino que mal empleada, sobre todo en exceso, puede originar graves problemas de salud.

Vayámonos a su pretendida capacidad de reducir los problemas de presión arterial.

¿Sal del Himalaya para hipertensos?

Hay cosas que caen por su propio peso. Veamos lo que nos cuentan desde la Organización Mundial de la Salud con respecto al sodio

La OMS recomienda reducir la ingesta de sodio para reducir la tensión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía coronaria en adultos. La OMS recomienda reducir el consumo de sodio en los adultos a menos de 2 g/día (5 g/día de sal).

Recomendar sal para reducir la hipertensión es como recomendar apagar un incendio con queroseno.

¿Valor nutricional de la sal del Himalaya?

El supuesto valor nutricional de la sal del Himalaya también se puede poner rápidamente en entredicho por el análisis de algunos de sus componentes y las implicaciones que pueden tener en nuestra alimentación.

Como nos comentan desde Cocina Casera

Según la Asociación de Nutricionistas de Austria, dos cucharaditas de esta sal contienen: 45 mg de calcio (la cantidad diaria recomendada CDR se sitúa en 1000 mg); 5 mg de magnesio (CDR de 300 mg) y 0,7 mg de hierro (CDR de 10 mg).

Se necesitaría tomar 60 cucharadas de magnesio para conseguir alcanzar el CDR de este mineral. No parece que tenga mucho sentido.

Conclusiones

La sal del Himalaya está sujeta a toda una campaña de marketing que a través de una cháchara pseudocientífica y al trabajo de creación de marca ha puesto de moda un producto que se vende a un precio infinitamente superior al de las sales que hay en el mercado afirmando unas capacidades curativas y nutricionales completamente falsas.

El esnobismo acrítico no parece que sea un buen aliado para conducir a buen puerto nuestras salud alimentaria.